Archivos mensuales: Noviembre 2013

Boda Javier y Olalla

La fotografía es una profesión curiosa. Tiene sus cosas, claro, como todas, pero a menudo nos recompensa con situaciones tan agradables y especiales que se te olvida que estás trabajando.

La boda de este sábado, por ejemplo, fue para enmarcar. De entrada los novios eran encantadores e hicieron muy fácil nuestro trabajo. Pero además hubo algo en el ambiente de esta boda difícil de definir, pero que nos hizo sentirnos muy cómodos. Quizá podríamos llamarlo respeto (no en vano, varios de los familiares de la novia eran fotógrafos profesionales), aunque era algo más que eso. Nos sentimos atendidos, escuchados, comprendidos. No tuvimos esa sensación (tan incómoda) de que estábamos molestando, sino que éramos unos invitados más a la fiesta. Y eso que sí “molestábamos” a los numerosos familiares con cámaras que se agolpaban frente a los novios para captar los muchos momentos simpáticos que hubo ese día. Estuvimos muy a gusto.

Desde aquí nuestro agradecimiento a vosotros, los que sabéis difuminar la línea que separa al cliente del proveedor.